Madre soltera: respuestas a mis hijos

Madre soltera: respuestas a mi hija

Siempre tuve muy claro que no le explicaría cuentos chinos a mis hijos, que les contaría la realidad tal cual es, siempre adoptando el nivel de información a su edad. A sus preguntas directas, les daría respuestas directas, firmes, sinceras y claras. Adaptar la respuesta al nivel de madurez y comprensión es algo fundamental. Así es como lo he vivido.

Hasta los 2 años:

Me dediqué a crear un entorno seguro y normalizado. En nuestros cuentos había familias de padre y madre, pero también de un solo progenitor o de dos madres y dos padres. Me preocupaba cómo explicarles que fueron fruto de una donación de óvulos y en el libro “Cloe quiere ser mamá” y encontré una buena manera de iniciar el tema.

Desde los 2 hasta los 7 años:

Esta etapa comienza cuando el niño empieza a hablar. A esta edad, sus pensamientos se centran en él mismo, por lo que se puede comenzar con información de la que él mismo sea protagonista (el embarazo, el parto, la crianza, etc.) y siempre atender sus preguntas y responderlas con tranquilidad.

Al explicar cómo formé la familia, me centré en compartir mi afecto con frases como: “Mama tenía tantísimas ganas de que estuvierias conmigo… ¡ya os quería antes de nacer!”, “Quería un niño como tú (rubio, alto,  con muchas cosquillas)”, “Yo te quiero mucho, pero además hay un montón de gente que te quiere: la tía, los abuelos, los amigos, tu hermano…”.

Cuando uno de los niños me preguntó por primera vez por el papá, le expliqué que como mamá tenía muchas ganas de tener un bebé y no tenía pareja, un médico la ayudó a ser madre. Su hermano nos miraba y jamás ha preguntado nada. De los 2  a los 4 años cada vez que les leía un cuento relacionado con la formación de una familia, me lo hacía venir bien para hablarles del centro de reproducción asistida y como los concebí.

De los 8 a los 12 años:

En esta fase, el niño ya puede entender biológicamente el proceso de reproducción asistida, por lo que introduje conceptos como donante, célula, laboratorio, etc.

Empecé a diferenciar la palabra donante de la de padre y madre , “padre y madre es quién cuida y está a tu lado toda tu vida, y te ayuda a crecer”,  “dar un espermatozoide o un óvulo, aunque seas la mejor persona del mundo, no te convierte en padre ni madre”. Siendo madre soltera, sin pareja masculina ni femenina, he de reforzar que está bien tener “solo” una madre/progenitor.

He de reconocer que hablar de la donante me cuesta algo más, porque  tengo miedo que cuestionen mi maternidad. He encontrado la manera de relativizarlo. Les explico que gracias a la ayuda de 5 personas ellos existen: el donante de semen, la donante de óvulos, el ginecólogo, la biologa y yo.

De los 12 a los 15/20 años:

Todavía no hemos iniciado la pre adolescencia/ adolescencia. Supongo que llegaran las preguntas, pero también enfados e incluso reproches, para los que me estoy preparando.  La meditación me ayuda a menudo a trabajar el sentimiento de culpa y a ganar seguridad con el modelo de familia que he escogido.

Hasta aquí mi experiencia como madre en solitario. ¿Cómo es la tuya? ¿Me das algún consejo para la próxima etapa?